Anexo 03. Estudios ecológicos

Caso 1 | Caso 2 | Caso 3


Caso 1

En la ciudad japonesa de Yokkaichi, se revisaron los certificados de defunción emitidos durante un periodo de 21 años (1963 a 1983), para identificar la relación entre los cambios de la contaminación del aire y la mortalidad por asma bronquial y por bronquitis crónica. Se evaluó la tendencia del bióxido de azufre en el aire en diferentes sectores de la ciudad. El sector menos contaminado se tomó como área control.

Se encontraron los siguientes resultados de interés: La mortalidad por ambas enfermedades comenzó a aumentar en respuesta al empeoramiento de la calidad del aire. La mortalidad por asma bronquial disminuyó inmediatamente después de observarse una mejoría del nivel de contaminación, mientras que la mortalidad por bronquitis crónica disminuyó a nivel similar al del área control sólo 4 a 5 años después que la concentración de SO2 alcanzó el valor de la norma de calidad del aire. En el área más contaminada, la mortalidad por asma en sujetos mayores de 20 años de edad fue la mayor durante los periodos de mayor concentración de bióxido de azufre.

Referencia: Imai M et al. Mortality from asthma and chronic bronchitis associated with changes in sulfur oxides air pollution. Archives of Environmental Health, 41(1):29-35 (1986).

Ciudad de Yokkaichi

 

Caso 2

Se analizó los datos de dos meses de verano y dos meses de invierno durante 9 años, de 17 estaciones de monitoreo de la calidad del aire en un extenso conglomerado de 9 agrupaciones de asentamientos urbanos cercanos entre sí. Cada estación entrega datos horarios para bióxido de azufre, bióxido de nitrógeno y ozono, y de sulfatos una vez a la semana para 24 horas. Se consideró además en esos periodos los datos diarios de temperatura y humedad relativa dado que se observaron altas correlaciones entre éstas y los contaminantes y entre los mismos contaminantes.

Paralelamente se estudió los datos diarios de hospitalizaciones por causas de tipo agudo en los mismos meses y los mismos años, en 79 establecimientos ubicados en las mismas áreas y que sirven a cerca de 6 millones de habitantes.

Los niveles de SO2 disminuyeron considerablemente en el lapso de los 9 años, tanto en invierno como en verano. En cambio, no hubo una variación significativa en los niveles de NO2 y O3. El nivel de sulfatos se incrementó en los 5 primeros años del periodo, tanto en verano como en invierno, para luego declinar levemente.

Se observó que las hospitalizaciones totales y las por causa respiratoria declinaron un 15 % durante el periodo, pero las por asma aparentemente han aumentado, lo cual no está del todo claro pues hubo un cambio en el sistema internacional de clasificación de enfermedades justo en la mitad del periodo, lo cual podría haber creado un artefacto de tipo estadístico. Se vieron correlaciones significativas entre contaminantes y temperatura por un lado y un desvío en el promedio del total de hospitalizaciones por causa respiratoria por otro, con desfases de entre 24 y 48 horas. Estas correlaciones persisten incluso al no incluir los casos de asma. Un grupo control con afecciones de carácter no respiratorio no mostró correlación con los contaminantes en invierno ni en verano. Un análisis de regresión múltiple muestra que en verano los sulfatos y la temperatura serían responsables de alrededor del 5 % de la varianza en las hospitalizaciones por causa respiratoria.

Referencia: Bates DV and Sitzo R. Air pollution and hospital admissions in Southern Ontario: The acid summer haze effect. Environmental Research, 43: 317-331 (1987).

Caso 3

En la República Checa se efectuó un análisis de relación entre mortalidad infantil y contaminación del aire. Los datos corresponden al periodo de tres años de 1986-1988, fechas para las cuales se estima que el 60 % de los 10,4 millones de habitantes vivía en zonas altamente contaminadas con SO2 y PST.

Se evaluó la relación entre los niveles de las concentraciones de PM10, SO2 y NOx con los niveles de mortalidad infantil en 41 de los 85 distritos del país, los cuales fueron seleccionados por disponer tanto de los datos ambientales como los de salud. La población promedio de los distritos seleccionados fue de 145 mil habitantes con un promedio anual de nacimientos del orden de 1.842. Se incluyeron datos socioeconómicos de cada distrito. La mayoría de los distritos tenía por lo menos tres estaciones fijas de monitoreo de la calidad del aire, ubicados en sus principales ciudades.

La unidad de análisis fueron los eventos anuales por distrito, acumulándose así 121 unidades para los 3 años. Se efectuó asociaciones entre las concentraciones ambientales y la mortalidad infantil neonatal (muertes entre 0 y 28 días de edad), la mortalidad infantil post neonatal (muertes entre 1 y 11 meses de edad) y la mortalidad post neonatal por causa respiratoria. Los niveles crecientes de contaminación por distrito, expresados en promedio geométrico anual distrital, se ordenaron por quintiles. Los efectos de cada contaminante en las posibilidades de muerte se estimaron mediante regresión logística. La variables socioeconómicas seleccionadas fueron ingreso, ahorro, promedio de personas por automóvil, proporción de nacimientos fuera del matrimonio y tasa porcentual de abortos legales.

Entre 1986 y 1988 hubo 397.090 nacidos vivos en el país, de los cuales el 56 % se incluyó en el análisis. La tasa de mortalidad infantil del periodo fue de 12,1 por 1.000 nacidos vivos, distribuida en 8,2 para neonatal y 3,9 para post neonatal.

Las tasas de mortalidad neonatal, post neonatal y post neonatal por causa respiratoria, se ordenaron según los 5 quintiles de cada uno de los tres contaminantes del aire. Los distritos que por su nivel de contaminación están ubicados en el primer quintil de PM10, acumulan en conjunto una tasa de mortalidad neonatal de 8 y los ubicados en el quinto quintil de PM10, tienen una tasa de 9,2. Los ubicados en el primer quintil de PM10 tienen una tasa conjunta de mortalidad post neonatal respiratoria de 0,33 y los del quinto quintil de 0,86.

Hubo asociación positiva débil entre niveles crecientes de contaminantes (PM10 y SO2) y mortalidad neonatal y, en cambio, se encontró fuerte asociación (PM10 y NOx) con mortalidad post neonatal, con consistente aumento del riesgo desde el primero hacia el último quintil. La asociación más fuerte ocurre en relación con la mortalidad post neonatal respiratoria. Las razones de riesgo más destacadas entre las tasas de mortalidad del quinto y primer quintil, lo fueron para mortalidad post neonatal respiratoria con PM10 (RR=2,6) y NOx (RR=1,9).

Al efectuar el análisis de las mortalidades mediante riesgos relativos ajustados por factores sociodemográficos, se observa que el ajuste no muestra mayor efecto sobre las débiles asociaciones encontradas para la mortalidad neonatal. En cambio, resulta mayor para la fuerza de asociación entre nivel de PM10 y mortalidad post neonatal y fue alta la asociación entre PM10 y SO2 con mortalidad post neonatal respiratoria. Se concluyó que el aumento en 25 µg/m³ de la concentración de PM10 aumentaría la mortalidad post neonatal respiratoria en un factor de 1,58.

Referencia: Bobak M and Leon D. Air pollution and infant mortality in the Czech Republic, 1986-88. Lancet, 340:1010-1014 (1992).