Anexo 05. Estudios de series temporales

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Caso 1

Para el periodo de tres años entre 1989 a 1991, se analiza en Santiago, Chile, las mediciones promedio diarias de concentración en aire de partículas de 10 µm en cinco estaciones de monitoreo y los datos diarios de mortalidad de residentes, los cuales se separaron según sexo, mayores de 64 años de edad y según causa respiratoria y causa cardiovascular. Se controlaron factores de confusión tales como temperatura, estación, mes y día de la semana. Se efectuó una relación mediante análisis de regresión múltiple, tomando en cuenta la influencia de la estación y la temperatura; un análisis adicional de sensibilidad sugiere una fuerte relación entre los niveles de partículas y la mortalidad.

Se demostró asociación entre PM10 y mortalidad diaria. Un cambio diario en la concentración de las PM10 equivalente a 10 µg por m³ promediado para tres días, se asoció con un 1,1 % de incremento en la mortalidad total. Lo mismo se observó para la mortalidad en hombres y para mayores de 64 años. La respuesta se vio bien definida a partir de los 90 µg/m³. Se encontró una correlación positiva entre partículas y óxidos de azufre y de nitrógeno, así como una correlación inversa de partículas con ozono y temperatura; sin embargo, al analizar la participación independiente de bióxido de azufre, bióxido de nitrógeno y ozono en la mortalidad, no parecieron tener efecto.

Referencia: Ostro B et al. Air pollution and mortality. Results from Santiago, Chile. Policy Research Working Paper 1453. The World Bank, Washington, DC, 1995.

Caso 2

Entre 1980 y 1994 se han efectuado en Helsinki, Finlandia, diversos estudios de correlación entre la contaminación del aire y algunos efectos en la salud, usando el análisis de series temporales.

Se encontró que por incrementos que ocurren en niveles bajos de contaminación hay aumentos de infecciones respiratorias agudas, se exacerban los síntomas de asma y de bronquitis crónica, y hay aumento de hospitalizaciones por asma. Incrementos en altos niveles de SO2 se asocian con mayor frecuencia de afecciones del árbol respiratorio superior. Se observó aumento de hospitalizaciones por agudizaciones de bronquitis crónicas y de enfisema pulmonar al aumentar las concentraciones de SO2 y NO2. No se observó asociación del ausentismo escolar ni del laboral con los incrementos de la contaminación en este periodo de 15 años.

Referencia: Pönkä A. Assessment of the impact of ambient air pollutants on health in Helsinki, Finland. World Health Statistics Quarterly, 48 (2):126-131 (1995).

Caso 3

Se revisaron los datos sobre consultas de urgencia por asma atendidas entre enero y junio de 1990 en un gran hospital pediátrico de la Ciudad de México. Se estima que el hospital sirve a una población de 450 mil niños menores de 16 años de edad. Se utilizaron los datos de una sola estación de monitoreo automático del aire, que se estimó que representa los niveles de contaminación del área de donde procede la mayor parte de la población que recurre al hospital. Se tomó en cuenta las mediciones de SO2, NO2 y O3.

Se usó un modelo de regresión de Poisson para analizar la relación entre el número diario de consultas de urgencia por asma y los niveles de contaminantes del aire. Se encontró que los niveles de exposición al ozono y al SO2 estuvieron significativamente asociados al número de consultas por asma. Al ajustar para los factores de confusión (temperatura, día de la semana, periodo del año), el análisis de regresión multivariado predijo que un aumento de 50 ppb en el valor del nivel máximo de ozono en una hora, causaría un aumento del 43 % en el número de las consultas de urgencia por asma durante el día siguiente y que la exposición por dos días consecutivos a niveles de ozono por sobre los 110 ppb subiría las consultas en un 68 %.
Niños son los mas afectados

Se observó una variación concomitante en el número diario de consultas de urgencia por asma y los niveles máximos de ozono de una hora, tanto en el mismo día como con 1 ó 2 días de desfase. Los días con niveles altos de ozono son seguidos por días con mayor número de consultas que los días con niveles bajos de ozono.

Referencia: Romieu I et al. Effects of urban air pollutants on emergency visits for childhood asthma in Mexico City. American Journal of Epidemiology, 141:546-553 (1995).

Caso 4

En la ciudad de Barcelona, España, para el periodo 1985-1991 y haciendo uso de métodos de regresión, se relacionaron las variaciones diarias de la mortalidad general, la mortalidad en personas mayores de 70 años de edad y las mortalidades por causa respiratoria y causa cardiovascular, con las variaciones diarias de contaminantes del aire medidos en siete estaciones de monitoreo. Se controlaron las variables de humedad relativa, temperatura e influencia estacional.

Los datos de mortalidad se obtuvieron para 2.557 días y los de los contaminantes para un margen de entre 1.825 días (SO2) y 2.664 días (BS o “humo británico”). Los niveles de las mortalidades y los de SO2 y BS fueron mayores en invierno. El nivel de ozono estuvo más alto en verano. Se observó alta correlación entre SO2 y BS. El ozono presentó la más alta correlación con la temperatura y el NO2 la más baja.

La relación entre las diferentes mortalidades y los niveles de contaminantes se evidenció a través del riesgo relativo por cada 100 µg de incremento del contaminante por m³, obtenido por modelos autoregresivos de Poisson.

Los resultados de las asociaciones (el RR se presenta entre paréntesis) fueron en general para el mismo día o para una diferencia de un día entre medición del contaminante y el dato de efecto en salud, excepto para BS y ozono que mostraron asociación con la mortalidad respiratoria a partir del tercer y quinto día respectivamente.

BS y SO2 se relacionaron con la mortalidad general (1,07 y 1,13 respectivamente), la mortalidad en ancianos (1,06 y 1,13), la mortalidad cardiovascular (1,09 y 1,14) y la mortalidad respiratoria (1,10 y 1,13). La asociación entre SO2 y mortalidad respiratoria fue más fuerte en verano (1,24) que en invierno (1,08).

NO2 y ozono se relacionaron positivamente con la mortalidad general (1,03 y 1,05 respectivamente), la mortalidad en ancianos (1,04 y 1,04) y la mortalidad cardiovascular (1,04 y 1,06); llamó la atención que estas relaciones se presentaron más altas en verano que en invierno. También fue positiva la relación de estos oxidantes con la mortalidad respiratoria (1,03 y 1,07), pero el valor máximo para el ozono fue en invierno (1,14) y el del NO2 en verano (1,05).

Estas asociaciones positivas encontradas en esta ocasión coinciden con la mayoría de los resultados de los estudios que evalúan la relación temporal aguda entre mortalidad y contaminación del aire urbano (Esto corresponde a uno de los nueve criterios de causalidad que se usan en epidemiología, la consistencia).

Referencia: Sunyer J et al. Air pollution and mortality in Barcelona. Journal of Epidemiology and Community Health, 50 (Suppl 1): S76-S80 (1996).

Caso 5

Para el periodo de 1990 a 1992, se correlacionaron los niveles diarios de contaminantes del aire en la Ciudad de México y la variación diaria de la mortalidad. La población evaluada fue de algo más de 8 millones de habitantes.

Los contaminantes analizados fueron SO2, PST, O3 y CO, con datos procedentes de 9 estaciones de monitoreo del aire. Especial análisis se hizo para diferentes mediciones de ozono, tales como promedio de 24 horas, valor máximo para una hora, promedio entre 8 am y 6 pm, promedio móvil para 8 horas alrededor del valor horario máximo, y concentración acumulativa para tres días.

Se tomó en cuenta mortalidad total, mortalidad en menores de 5 años de edad y mortalidad en mayores de 65 años de edad; se trabajó con número de muertes y no con tasas y se las clasificó en muertes por causa respiratoria y por causa cardiovascular.

Las asociaciones se hicieron para el mismo día y para desfases de entre 1 y 4 días. Se consideró en el análisis la temperatura y la humedad relativa. Se efectuó análisis global para la ciudad y análisis para cada una de las 5 áreas en que se la dividió.

El riesgo relativo (RR) para muertes totales para un incremento de 100 ppb en la concentración máxima de una hora de ozono fue de 1,024. Para incrementos de 100 ppb de SO2 y de 100 µg/m³ de PST, el RR fue de 1,024 y 1,05 respectivamente. Sin embargo, al analizar estos tres contaminantes simultáneamente, sólo las PST se muestran asociadas con las muertes totales, señalando un exceso de muertes del orden del 6 % atribuible a cada 100 µg/m³ de PST (RR=1,058). Además, las PST están fuertemente asociadas a las muertes respiratorias (RR=1,095 por 100 µg/m³) y también más con las muertes totales en estación seca (RR=1,04) que en estación lluviosa (RR=1,01). Con esto se concluye que el nivel de partículas totales es un indicador útil del riesgo asociado a la contaminación del aire.

Los valores promedio de ozono estuvieron fuertemente asociados con las muertes cardiovasculares y las muertes en mayores de 65 años.

Las asociaciones en general fueron más altas para el mismo día y disminuyeron para el día siguiente, a excepción del SO2.

Referencia: Borja-Aburto V et al. Ozone, suspended particulates, and daily mortality in Mexico City. American Journal of Epidemiology, 145:258-268 (1997).