El niño: Impacto en salud CEPIS/OPS/OMS

DENGUE
(Fiebre rompehuesos)
CIE-9-061; CIE-10-A90
1. Descripción
2. Agente Infeccioso
3. Distribución
4. Reservorio
5. Modo de transmisión
6. Período de incubación
7. Período de transmisibilidad
8. Susceptibilidad y resistencia
9. Método de Control


1. Descripción

Enfermedad vírica febril y aguda que se caracteriza por comienzo repentino, fiebre que dura de tres a cinco días (rara vez más de siete días y suele ser bifásica), cefalea intensa, mialgias, artralgias, dolor retroorbital, anorexia, alteraciones del aparato gastrointestinal y erupción. En algunos casos aparece tempranamente eritema generalizado. Para cuando comienza la defervecencia, suele aparecer una erupción maculopapular generalizada. En cualquier momento durante la fase febril pueden aparecer fenómenos hemorrágicos de poca intensidad, petequias, epistaxis o gingivorragia. En las personas de piel oscura, la erupción a menudo no es visible.

A causa de los cambios patológicos fundamentales, los adultos posiblemente muestren graves fenómenos hemorrágicos, como hemorragia de las vías gastrointestinales en casos de úlcera péptica o menorragia. En la sección correspondiente al dengue hemorrágico se presentan las infecciones por dengue que tienen mayor permeabilidad vascular, manifestaciones hemorrágicas extraordinarias y compromiso de órganos específicos. La recuperación puede acompañarse de fatiga y depresión duraderas. Son frecuentes la linfadenopatía y la leucopenia con linfocitosis relativa; con menor frecuencia se observan trombocitopenia (<100 x 10 3/cu mm; unidades SI:

<100 x 109/L) e incremento de las transaminasas (aminotransferasas). Las epidemias tienen carácter "explosivo", pero la tasa de letalidad es muy baja siempre que no se presente dengue hemorrágico. El diagnóstico diferencial incluye todas las enfermedades epidemiológicamente importantes incluidas bajo los rubros de fiebres víricas transmitidas por artrópodos, sarampión, rubéola y otras enfermedades febriles sistémicas, en particular las eruptivas.

Como técnicas auxiliares en el diagnóstico pueden utilizarse las pruebas de inhibición de la hemaglutinación, fijación del complemento, ELISA de anticuerpos IgG e IgM, así como las de neutralización. La presencia del anticuerpo IgM, que denota infección actual o reciente, suele detectarse entre el sexto y séptimo días después de comenzar la enfermedad. El virus se aisla de la sangre por inoculación de mosquitos o por técnicas de cultivo celular de mosquitos o vertebrados, y después se identifica con anticuerpos monocionales con especificidad de serotipo.


2. Agente infeccioso

Los virus del dengue son flavivirus e incluyen los serotipos 1, 2, 3 y 4 (dengue 1, 2, 3, 4); los mismos causan el dengue hemorrágico, que se expone por separado.


3. Distribución

En la actualidad, los virus del dengue de múltiples tipos son endémicos en muchos países tropicales. En Asia, los virus son altamente endémicos en la parte meridional de China y en Hainán, Viet Nam, Laos, Camboya (kampuchea), Tailandia, Myanmar (Birmania), Bangladesh, la India, Pakistán, Sri Lanka, Indonesia, Filipinas, Malasia y Singapur; la endemicidad es menor en Nueva Guinea, Bangaldesh, Queensland, norte de Australia, virus del dengue de varios tipos. Los cuatro serotipos son endémicos actualmente en Africa. En grandes áreas de monos; el dengue urbano que afecta a humanos también es común en esa zona. En años recientes se han observado brotes de dengue en las costa oriental de Africa, desde Mozambique hasta Etiopía y en las islas distantes como las Steychelles y Comoro; también se ha notificado un pequeño número de casos de dengue y otros similares a fiebre hemorrágica por dengue en Jeddah y Arabia Saudita. Desde 1977, en las Américas se ha observado la introducción o la circulación sucesiva de los cuatro serotipos de virus en el Caribe y América Central y del Sur, y su extensión a Texas en 1980 y 1986. En la actualidad, dos o más virus del dengue son endémicos o muestran períodicidad epidémica en México, casi todo el Caribe y América Central, Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú, Venezuela, la Guayana Francesa, Guyana y Suriname, Brasil y Paraguay.

Las epidemias pueden surgir en cualquier sitio en que existan los vectores y se introduzca el virus, tanto en zonas urbanas como rurales.


4. Reservorio

Los virus son perpetuados en un ciclo que incluye al humano y al mosquito Aedes aigypti en centros urbanos de clima tropical. Un ciclo mono mosquito pudiera ser reservorio en el sudeste asiático y Africa occidental.


5. Modo de transmisión

Por la picadura de mosquitos infectantes, principalmente Aedes aegypti. Esta es una especie hematófaga diurna, con mayor actividad de picadura dos horas después de la puesta del sol y varias horas antes del amanecer. Las dos especies, Ae, aegypti y Ae. albopictus, están en el medio urbano; ambas se encuentran dentro del territorio de los Estados Unidos. Ae albopictus, que abunda en gran parte de Asia, es menos antropófilo que Ae. aegypti y por ello constituye un vector menos eficaz. En Polinesia, uno de los complejos de Ae, scutellaris spp. como vector. En Malasia, en la transmisión enzoótica mono mosquito, interviene el complejo Ae. niveus y en Africa occidental, el complejo Ae. furcifer taylori.


6. Período de incubación

De 3 a 14 días, por lo común de 5 a 7 días.


7. Período de transmisibilidad

No se transmite directamente de una persona a otra. Los enfermos suelen infectar a los mosquitos desde poco antes de terminar el período febril, un promedio de seis y siete días. El mosquito se vuelve infectante 8 a 12 días después de alimentarse con sangre virémica y permanece así el resto de su vida.


8. Susceptibilidad y resistencia

La susceptibilidad parece ser universal en humanos, pero los niños suelen tener una enfermedad más benigna que los adultos. El restablecimiento de la infección por un serotipo genera inmunidad homóloga de larga duración que no protege contra otros serotipos y a veces puede exacerbar el dengue hemorrágico (véase Dengue hemorrágico, en párrafos siguientes).


9. Métodos de control

  1. Medidas preventivas:
    1. Educar a la población respecto a medidas personales, tales como eliminación o destrucción de los habitat de larvas de cinifes, y protección contra la picadura de mosquitos e actividad diurna, incluso el empleo de mosquiteros, ropas protectoras y repelentes (véase Paludismo, 9A3 y 9A4).
    2. Encuestas en la localidad para precisar la densidad de la población de mosquitos vec tores, identificar los hábitat de larvas (respecto a Ae. aegypti por lo común compren den recipientes artificiales o naturales en los que se deposita agua por largo tiempo, cerca y dentro de las viviendas, por ejemplo, neumáticos viejos, floreros y otros re cipientes), y fomentar y poner en práctica programas para su eliminación.

  2. Control del paciente, de los contactos y del ambientee inmediato:
    1. Notificación a la autoridad local de salud: notificación obligatoria de las epidemias, pero no de los casos individuales, Clase 4 (véase el Prólogo).
    2. Aislamiento: precausiones pertinentes para la sangre. Evitar el acceso de los mosqui tos de actividad diurna a los pacientes, hasta que ceda la fiebre, colocando una tela metá lica o un mosquitero en la alcoba del enfermo, o colocando un mosquitero alrededor de la cama del enfermo febril (de preferencia impregnado con insecticida), o rociando los aloja mientos con algún inseccticida que sea activo contra las formas adultas o que sea de acción residual.
    3. Desinfección concurrente: ninguna
    4. Cuarentena: ninguna.
    5. Inmunización de contactos: ninguna. Si el dengue surge cerca de posibles focos selváticos de fiebre amarilla, habrá que inmunizar a la población contra esta última, porque el vector urbano de las dos enfermedades es el mismo.
    6. Investigaciones de los contactos y de la fuente de infección: identificación del sitio de re sidencia del paciente durante la quincena anterior al comienzo de la enfermedad y búsqueda de casos no notificados o no diagnosticados.
    7. Tratamiento específico: ninguno; medidas de sostén.

  3. Medidas en caso de epidemia:
    1. Buscar y destruir especies de mosquitos Aedes en las viviendas y eliminar los criaderos, o aplicar larvicida en todos los hábitat de larvas de Ae. aegypti.
    2. Las personas que estén expuestas a la picadura de los vectores deberán utilizar repelentes contra mosquitos.
    3. Las aplicaciones terrestres directas de insecticidas en volúmenes ultrabajos disminuyen eficazmente las poblaciones de vectores, pero la nebulización o la dispersión aérea de in secticidas puede abortar epidemias cuando se usan junto con las medidas para diezmar las poblaciones de vectores.

  4. Repercusiones en caso de desastre: las epidemias pueden ser extensas y afectar a un elevado porcentaje de la población.

  5. Medidas internacionales: cumplimiento de los acuerdos internacionales destinados a evitar la propagación de Ae. aegypti por barcos, aviones o medios de transporte terrestre desde las zonas donde existe infestación. Centros Colaboradores de la OMS (véase el Prólogo).
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Actualizado el 14/Nov/97. Comentarios al Webmaster
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