| PALUDISMO (Malaria) | CIE-9 084; CIE-10 B50-B54 |
1. Descripción
2. Agente Infeccioso
3. Distribución
4. Reservorio
5. Modo de transmisión
6. Período de incubación
7. Período de transmisibilidad
8. Susceptibilidad y resistencia
9. Método de Control
Las otras formas de paludismo humano, como la causada por P. vivax (terciana benigna; CIE 9 084.1; CIE 10 B51); P. malariae (cuartana; CIE 9 084.2; CIE 10 B52); y P. ovale (CIE 9 084.3; CIE 10 B53), por lo regular no amenazan la vida, excepto en los niños de muy corta edad, los ancianos y los pacientes con enfermedades concurrentes o inmunodeficiencia. La enfermedad puede comenzar con malestar indefinido y fiebre, que aumenta poco a poco en un lapso de varios días, seguida por escalofríos fuertes y aumento rápido de la temperatura, que por lo regular se acompañan de cefalalgia y náusea y culminan con sudores profusos. Después de un lapso sin fiebre se repite el ciclo de escalofrios, fiebre y sudores todos los días, en días alternos o cada tercer día. La duración del ataque primario no tratado varía desde una semana hasta un mes o mas. Las recaídas verdaderas después de períodos sin parasitemia son frecuentes (en el caso de la infecciones por P. vivax y P. ovale) y pueden surgir a intervalos regulares durante cinco años; las infecciones palúdicas pueden persistir hasta 50 años, con crisis febriles recurrentes.
Las personas parcialmente inmunes o que han estado tomando medicamentos profilácticos pueden mostrar un cuadro atípico y grandes variaciones del período de incubación. La confirmación del diagnóstico de laboratorio se hace por la demostración de los parásitos del paludismo en frotis de sangre. Pueden ser necesarios los estudios microscópicos repetidos cada 12 a 24 horas, por la variación del número de parásitos P. falciparum en la sangre periférica; aún más, a veces no se puede demostrar la presencia de parásitos en los frotis de pacientes que han sido tratados en fecha reciente o que están bajo tratamiento. Están en estudio varios métodos que entrañan la demostración del parásito en la sangre por medio de sondas de ADN y también técnicas que permiten la detección de antígenos circulantes del plasmodio. Los anticuerpos, demostrables por inmunofluorescencia y otras pruebas, pueden aparecer después de la primera semana de infección y persistis por años, indicando una enfermedad palúdica previa, lo cual no es útil para el diagnóstico de la enfermedad actual.
Se identifican zonas de alta transmisibilidad en la periferia de bosques en América del Sur (p. ej., Brasil), en el Asia sudoriental (Tailandia e Indonesia), y partes del Africa subsahariana. El paludismo por P. ovale se observa más bien en el Africa subsahariana, zona en que es menos frecuente la forma por P. vivax. La enfermedad por P. falciparum, refractaria a la cura con 4 aminoquinolinas (como cloroquina) y otros antipalúdicos (como combinaciones de sulfas y pirimetamina y mefloquina) aparece en las zonas tropicales de ambos hemisferios, particularmente en la región amazónica y en países de Indochina. En Papua Nueva Guinea se ha detectado P. vivax refractario a la cloroquina; este es un plasmodio muy prevalente en Irian Jaya, Indonesia, y también se ha señalado su presencia en Sumatra, Indonesia y las Islas Salomón. Cada año la OMS publica información actualizada sobre los focos de paludismo resistente a los medicamentos; esta también puede obtenerse de Malaria Section, CDC, Atlanta, Georgia (véase el Prólogo). En los Estados Unidos, a finales del decenio de 1980 se produjeron algunos brotes de paludismo autóctonos.
En el huésped susceptible, los esporozoitos entran en los hepatocitos y se transforman en los esquizontes exoeritrocíticos. Los hepatocitos se rompen y miles de parásitos sexuales (merozoitos tisulares) llegan al torrente sanguíneo a través de los sinusoides hepáticos e invaden los eritrocitos para crecer y multiplicarse cíclicamente. Muchos se transformarán en formas asexuales, de trofozoitos a esquizontes hemáticos maduros, que rompen el eritrocito y liberan de 8 a 30 merozoitos eritrociticos (según la especie que invaden otros eritrocitos. Los síntomas clínicos surgen principalmente con la rotura de gran número de esquizontes eritrocíticos. En el interior de los eritrocitos infectados, algunos de los merozoitos pueden transformarse en las formas sexuales masculina (microgametocito) o femenina (macrogametocito).
El tiempo que transcurre entre la picadura y la detección del parásito en un frotis de gota gruesa de sangre es el "período prepatente", que varía de 6 a 12 días en los casos de infección por P. vivax y P. ovale, y de 12 a 16 días en el caso de P. malariae (puede ser más breve o más largo). Se sabe que 6 a 12 meses después de la exposición puede haber ataques primarios tardíos por P. vivax. Por lo regular los gametocitos aparecen en el término de tres días de la parasitemia con P.vivax y P. ovale, y después de 10 a 14 días de la infección con P. falciparum. Algunas formas exoeritrocíticas de P. vivax y tal vez de P. ovale son formas latentes (hipnozoitos) que permanecen en los hepatocitos y maduran meses o años después y producen recaídas. Este fenómeno no ocurre en el paludismo por P. falciparum y P. malariae, y la reaparición de dichas formas de la enfermedad ha resultado de tratamiento inadecuado o de la infección con cepas resistentes a los medicamentos. En el caso de P. malariae, pueden persistir durante años niveles pequeños de parásitos eritrociticos hasta multiplicarse en un momento futuro a un grado que puede ocasionar de nuevo la enfermedad clínica. El paludismo puede transmitirse por inyección o transfusión de sangre de personas infectadas, o por el empleo de agujas y jeringas contaminadas, como ocurre en los toxicómanos. Rara vez hay transmisión congénita.
Otro régimen que puede utilizarse en el caso de viajeros que no pueden recibir mefloquina y
que viajan a zonas palúdicas endémicas de Tailandia (en gran medida las zonas rurales bosco
sas que están en los límites con Camboya y Myanmar) es la administración de doxiciclina sola
a razón de 100 mg una vez al día. La doxiciclina puede causar diarrea, vaginitis moniliásica y
fotosensibilidad. No debe administrarse a las embarazadas ni a los niños menores de 8 años
de edad. La profilaxis con doxiciclina puede comenzar de uno a dos días antes de viajar a las
zonas palúdicas, y se continuará diariamente durante el tiempo del viaje y cuatro semanas
después de abandonar la zona palúdica.
Los viajeros que deben permanecer por largo tiempo en una zona palúdica y que están en
riesgo de ser infectados por cepas de P. falcparum resistentes a la cloroquina, y en quienes
está contraindicada la mefloquina y la doxiciclina deben recibir la cloroquina sola una vez por
semana. Datos escasos indican que dicho plan posológico, junto con la administración diaria
de proguanil (Paludrine (R) , 200 mg), es más eficaz que la cloroquina sola en Africa, pero no
se puede esperar que evite la mayoría de los casos; en Tailandia y Papua Nueva Guinea, el
proguanil no tiene efecto beneficioso adicional al de la cloroquina sola. (Proguanil no se dis
tribuye en los Estados Unidos.)
Las personas de la categoría anterior debe portar una dosis terapeútica de Fansidar r (combi
nación de 500 mg de sulfasoxina, 25 mg de pirimetamina), salvo que tengan el antecedente
de intolerancia a la sulfonamida. En el caso de una enfermedad febril, y cuando no se cuente
fácilmente con atención médica, el sujeto ingerirá Fansidar r (dosis para el adulto, tres table
tas), y consultará al médico a la mayor brevedad posible. Cabe destacar que el autotrata
miento presuntivo mencionado es sólo una medida temporal, y que es indispensable la
evaluación médica a muy breve plazo.
Si el enfermo adquirió la infección, especialmente los casos graves, en zonas en que hay re
sistencia a la quinina (en la actualidad en las zonas de la frontera tailandesa) se utilizará
artemetero por vía IM (3,2 mg/kg de peso el primer día, seguidos de 1,6 mg/kg al día); o
artesunato por vías IV o Im ( 2 mg/kg en el primer día, seguidos de 1 mg/kg al día). En
casos hiperparasitémicos puede administrarse 1 mg de artesunato/kg de peso cuatro a seis
horas después de la primera dosis (para limitar la posible neurotoxicidad no debe adminis
trarse por más de cinco a siete días, o hasta que el mefloquina/kg). Los fármacos menciona
dos no se distribuyen en los Estados Unidos, y se usan solo en combinación con otros anti
palúdicos.
Durante años, en Asia sudoriental y en el Brasil se ha utilizado la mefloquina y se han seña
lado fracasos del tratamiento. Se debe hacer todo esfuerzo para identificar el tratamiento
que produzca los mejores resultados en la zona en que se contrajo la enfermedad, porque
los patrones de resistencia a los medicamentos pueden variar con el tiempo y el lugar geo
gráfico.
Otro esquema medicamentoso al que cabe recurrir en infecciones por P. falciparum resis
tente a cloroquina es la combinación de 75 mg de pirimetamina, 500 mg de sulfadoxina o
500 mg de sulfaleno, en dosis de adulto, de tres tabletas, con un cliclo breve de quinina por
vía oral o sin él; esquema anterior ha sido eficaz en algunas zonas.
La halofantrina es eficaz contra cepas de P. falciparum sensibles o resistentes a la cloroqui
na. Se recomienda actualmente que los adultos reciban tres dosis de 500 mg a intervalos de
seis horas, a veces se necesitan regímenes más largos en zonas de resistencia. Se recomienda
tres dosis adicionales en el séptimo día, en sujetos no inmunes. El uso de halofantrina se ha
acompañado de muerte repentina y cambios electrocardiográficos, especialmente cuando se
usa en combinación con mefloquina, de tal manera que es mejor no utilizarla cuando se utili
zan otros medicamentos que ocasionan modificaciones electrocardiográficas. Consúltense
las instrucciones del fabricante.
Sobre el CEPIS -
Información técnica -
Servicios
Búsqueda de información -
Solicitud de asesorías