El niño CEPIS/OPS/OMS

Ecuador: Lineamientos para el plan de contingencia "Fenómeno del niño 1997"

Antecedentes
I Fase preventiva
II Fase de desastres
III Fase de recuperación

Antecedentes

Incremento del nivel medio del mar y de los aguajes, lo cual traerá como consecuencia el ingreso del mar tierra adentro y daños en edificaciones e infraestructuras costeras. Incremento de la temperatura superficial del mar y del aire: la presencia de aguas cálidas con pocos nutrientes traerá como consecuencia redistribución de flora y fauna con severas repercusiones negativas en el sector pesquero. Profundización de las aguas frías que también disminuirá la disponibilidad de la pesca.

Incremento de lluvias y tormentas eléctricas: la presencia de fuertes y prolongadas lluvias y traerá como consecuencia daños en la infraestructura vial, deslaves de cerros y taludes, desarrollo y propagación de enfermedades infectocontagiosas y transmitidas por vectores.

Durante la estación invernal de febrero y marzo del presente año, en coordinación con la Defensa Civil se desarrolló el plan de contingencia que en este documento se integra con lo propuesto por la Subsecretaría de Salud de la Región II.

El plan de contingencia incluye los siguientes puntos:


I Fase preventiva

Antes de la ocurrencia de esta fase, las acciones de salud deben consistir en medidas preventivas en la población, dotación de insumos y materiales para la emergencia:

Vacunación
Adquisición de medicamentos e insumos
Coordinar el desarrollo de sistemas logísticos de apoyo con base local

Vacunación

  1. Campañas de vacunación de enfermedades inmuprevenibles (PAI) que permitan mantener alto el nivel inmunitario de los niños cuando ocurra el evento.

  2. Campaña de vacunación antirrábica canina; durante los desastres naturales la movilización de personas genera hacinamientos que exponen a las personas a mordeduras de perros y gatos. Tomando en consideración la situación epidémica que vivió el país en los dos últimos años, la vacunación antirrábica debe ser prioritaria.

Adquisición de medicamentos e insumos

  1. Medicamentos para matar enfermedades gastrointestinales, dérmicas y respiratorias.

  2. Drogas antimaláricas y antichagásicas. Situaciones similares anteriores causaron deterioro en la situación de la malaria y generaron un número importante de casos agudos de la enfermedad de Chagas.

  3. Suero antofídico, las inundaciones movilizan ofidios hacia domicilios y zonas pobladas.

  4. Insecticidas residuales e insumos para fumigación para el control de vectores.

  5. Desarrollar en coordinación con la Defensa Civil, Instituto Geográfico Militar y CLIRSEN un mapa de riesgos específicos.


II Fase de desastres

Durante la fase de desastre, las principales acciones de asistencia a la población deberán estar a cargo de la Defensa Civil, Cuerpo de Bomberos, Militares, Policía y organizaciones locales.

    Atención a damnificados
    Evaluación de daños causados a la infraestructura de salud, hospitales, centros de salud, redes de agua potable y alcantarillado

Atención a damnificados

Estratificación de daños y priorización de sectores más vulnerables.

  1. Dotación de vituallas y alimentos. Coordinación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería.
  2. Asistencia de brigadas médicas interinstitucionales.
  3. Disponibilidad de agua segura e insumos de clorificación.
  4. Establecimiento de albergues provisionales en condiciones saludables.

Evaluación de daños causados a la infraestructura de salud, hospitales, centros de salud, redes de agua potable y alcantarillado

Debe realizarse evaluaciones dinámicas de la situación y establecer planes de apoyo y evacuación eventual de pacientes hospitalarios y establecimiento alternativo de servicios de salud.

Para el caso de Guayaquil debe tomarse como referencia general el estudio "Evaluación de la Vulnerabilidad Estructural de Hospitales de Guayaquil", realizado por la Universidad Católica Santiago de Guayaquil (1996).

Al momento, la situación del Hospital Neumológico Alfredo Valenzuela es una emergencia. La construcción ha sido afectada por la acumulación de material pétreo arrastrado por las lluvias; la situación ha obligado a la evacuación de los enfermos. El costo de la estabilización de los taludes que se están deslizando ha sido estimado en 116'760,000 por la ESPOL.

Considerando la estructura física que alberga el Cerro del Carmen y su proximidad con importantísimo enclave de salud y comunicación, la recuperación de la estabilidad de las laderas debe ser una prioridad inmediata.

Debe darse capacitación (difusión de protocolo de tratamiento) y dotación de antofídicos.

VIGILANCIA EPIDEMIOLOGICA
Se requiere:

Fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica en todas las áreas de riesgo.

Establecimiento de una red de vigilancia de no formal con participación de comunidad para detección de brotes.

Integración de un sistema de vigilancia institucional.

Desarrollar un sistema de monitoreo de las áreas inundadas a través de sensoriamiento remoto en cooperación con el CLIRSEN.

Esto aporta sustancialmente para definir las áreas de intervención para el control de vectores.

ORGANIZACION DE LA ATENCION
Prestación de atención médica integral a través de las unidades en todas las unidades de salud. Conformación de brigadas médicas interinstitucional en los momentos críticos. Coordinación interinstitucional: Defensa Civil, IESS, Junta de Beneficencia, Fuerzas Armadas, Policía, Colegios Profesionales, Consejos Provinciales, Municipalidades, ONGs, etc.

PARTICIPACION ESTUDIANTIL
En la fase de recuperación se propone la realización de campañas sanitarias con la participación de estudiantes secundarios de quintos y sextos cursos previamente entrenados en prevención de epidemias. Experiencias anteriores muestran efectividad y eficiencia de esta medida.

COMITE REGIONAL PARA EL LITORAL
Subsecretario Regional de Salud
Coordinador General Interinstitucional
Directores Provinciales de Salud
Epidemiólogos Provinciales
Directores de Hospitales
Director de la Cruz Roja
Director del SNEM
Director del Instituto Nacional de Higiene
Director Técnico Regional
Epidemiólogo Regional

APOYO TECNICO
Dirección Nacional de Epidemiología Dirección Nacional de Planeamiento de Seguridad

La ESPOL recomienda "una investigación especializada que evalúe la potencialidad de deslizamiento, lo cual incluye la determinación de riesgos sectorizando el cerro El Carmen (ver gráfico).


III Fase de recuperación

En la base de recuperación ocurre el mayor riesgo para el brote de enfermedades transmisibles y brotes epidémicos dependientes de: a) Enfermedades existentes en la población antes de las inundaciones. b) Los cambios ecológicos provocados por el desastres que favorecen la proliferación de vectores. c) Los desplazamientos demográficos. d) Daño a la infraestructura sanitaria (agua potable y alcantarillado).
ATENCION PRIORITARIA
Enfermedades transmitidas por el agua y alimentos
Enfermedades transmitidas por vectores
Enfermedades de la piel
Accidentes por ofidios

Enfermedades transmitidas por el agua y alimentos

Causadas principalmente por la contaminación del agua de consumo humano por aguas servidas. Especial atención debe darse al cólera, salmonelosis, enfermedad diarréica aguda, fiebre tifoidea, hepatitis y parasitosis intestinales.

La prevención de este trupo de enfermedades debe fundamentarse en:

  1. Educación sanitaria intensiva a través de mensajes, principalmente radiales.
  2. Distribución de cloro para purificar el agua.
  3. Disponibilidad de antibióticos específicos y sales de rehidratación oral.
  4. Atención médica.

Enfermedades transmitidas por vectores

Al disminuir el nivel de las aguas en zonas de inundación se producen condiciones ideales para la reproducción de mosquitos y se incrementa de modo significativo el riesgo de transmisión de malaria, dengue clásico, dengue hemorrágico, encefalitis, enfermedad de Chagas y leishmanisis.

Especial énfasis debe darse al control del dengue hemorrágico que constituye un importante riesgo por la cantidad de personas expuestas a primoinfección de dengue clásico en el litoral.

Medidas preventivas:

  1. Drenaje y petrolización de charcos y criaderos.
  2. Abatización de colecciones de agua no drenables y recipientes domiciliarios.
  3. Fumigación de domicilios en las zonas en las que las aguas comienzan a drenarse.
  4. Tratamiento de casos.

Enfermedades de la piel

Principalmente piodermitis y micosis. Se requieren antibióticos de amplio espectro, lociones y cremas antimicóticas, especialmente para los niños.

Accidentes por ofidios

Las inundaciones alteran el equilibrio de poblaciones de oficios y las poblaciones humanas quedan más vulnerables a mordeduras.

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Actualizado el 23/Jul/97. Comentarios al Webmaster
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