
6.1.1 Enfermedades vinculadas con la ingestión de agua
La falta de infraestructura de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento o el deterioro progresivo de los mismos, ha propiciado altos índices de morbilidad debido a la presencia de enfermedades transmisibles (cólera, fiebre tifoidea y otras salmonelosis, shigelosis, amebiasis, giardiasis, otras infecciones intestinales, hepatitis viral, etc.).
Analizando los casos de enfermedades infecciosas. intestinales vinculadas a la ingestión de agua, registrados durante los últimos cinco años, por jurisdicción sanitaria, se observa que las jurisdicciones más afectadas por estas enfermedades son: Valles Centrales, Mixteca e Istmo aunque, en general, tienden a bajar sus casos a lo largo de este período con excepción de la jurisdicción de la Costa donde el proceso es a la inversa con tendencia a incrementarse cada año.
En la columna de totales, se comprueba que la tendencia general es a la baja aunque existan altibajos.
Casos de enfermedades infecciones intestinales vinculadas a la
ingestión de agua,
por jurisdicción sanitaria

Según datos estadísticos del sector salud, dentro de las principales causas de morbilidad por enfermedades infecciosas intestinales vinculadas a la ingestión de agua se encuentra el cólera, que aparece en el Estado en el aiío de 1991 fluctuando con tasas del orden de 3,3 por 100.000 habitantes en ese mismo año hasta 6,0 en 1994. La tasa de morbilidad por fiebre tifoidea ha registrado un descenso significativo al pasar de 29,6 por 100.000 habitantes en 1991 a 12,9 en 1994. Para ese mismo período, la salmonelosis registra también tasa descendentes, no así la shigelosis que ha ido en ascenso registrando una tasa de 50,4 por 100.000 habitantes en 1994.
En el medio rural como en el medio urbano del Estado, la amebiasis y el absceso hepático son las enfermedades que ocupan los primeros lugares en las tasas de morbilidad con tasas que, aunque descendentes, son altas: pasan de 1946,1 a 1605 por 100.000 habitantes durante el período 1990-1994.
Morbilidad de las enfermedades infecciosas intestinales
vinculadas
con la ingestión de agua, 1990-1994
(tasa por 100.000 habitantes)

Casos de cólera por jurisdicción sanitaria, 1991-1994

En las jurisdicciones sanitarias en que se divide el Estado y que presentan un mayor de casos de cólera, se encuentran los Valles Centrales, el Istmo y la Costa. Asimismo, un alto número de casos se presentaron en 1993 (1.184), reduciéndose en forma notable para 1994, con sólo 202 casos reportados. Del total de casos durante el período 1991-1994, la población cuya edad fluctúa entre 25 y 44 años fue la más afectada con 28%, seguida por la población con edades entre 45 y 64 años (25 % del total sufrió la enfermedad). Cabe mencionar que 56 % de casos se presentaron entre la población masculina.
6.1.2 Enfermedades vinculadas al saneamiento del medioCasos de cólera por grupos de edad, 1991-1994
Según información del Programa Estatal de Salud 1994-1998, las enfermedades infecciosas intestinales y otras enfermedades diarreicas ocupan el primer lugar entre las diez primeras causas de mortalidad general, infantil, preescolar y escolar, y el segundo de morbilidad general. Las enfermedades diarreicas agudas son la resultante de la contaminación del agua, porque el uso de plaguicidas y fertilizantes en las zonas rurales llegan a contaminar ríos y fuentes de abastecimiento de agua para consumo humano.
Oaxaca ocupa el cuarto lugar entre los seis estados considerados como prioritarios, a nivel nacional, por su morbimortalidad por enfermedades diarreicas agudas en menores de cinco años. El cólera presenta una seria amenaza para la población pues prácticamente ha afectado a todas las regiones del Estado. Los brotes de dengue se han presentado en diferentes zonas de la entidad, registrándose durante el período 1987-1991 un promedio de 1.725 casos por año, con tasas que fluctuaron entre 163,86 y 47,85 por 100.000 habitantes. Este índice ha ido disminuyendo desde 1992, con una tasa de 9,52. Las jurisdicciones del Istmo, Costa y Tuxtepec son las más afectadas con esta enfertnedad, ya que en ellas se acumularon 75 % de los casos hasta 1994.
6.1.3 Mortalidad
Con las acciones que en materia de salud se desarrollan en Oaxaca, las tasas de mortalidad se han reducido significativamente en las últimas décadas. En 1980, la mortalidad general por cada 1. 000 habitantes fue de 10, 10; en tanto que, la mortalidad infantil fue de 39,21 por 1.000 NVR. Para 1990, la mortalidad general se redujo en 36%, quedando en 6,47; la mortalidad infantil pasó a 23,45. En 1993, estos valores descendieron a 5,81 y 18,45 por cada 1,000 habitantes respectivamente; sin embargo, comparados con los índices de 4,8 y 17,5 que para los mismos conceptos y años se registraron a nivel nacional, aún continúan siendo altos.
Los anteriores índices son reflejo de las condiciones socioeconómicas en que se encuentra la mayor parte de los habitantes en el Estado, sobre todo la población que habita en las comunidades de mayor marginación, siendo la infantil la más vulnerable en estos aspectos. Entre las principales causas de mortalidad se destacan las enfermedades infecciosas intestinales, las afecciones originadas en el período perinatal, las infecciones respiratorias y las deficiencias de la nutrición, las cuales contribuyen con aproximadamente 67% al total de defunciones.
6.2 Gestión financiera
6.2.1 Gestión administrativa y financiera
El Estado de Oaxaca presenta características muy peculiares que dificultan la prestación adecuada de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento. Si bien en el sector urbano, se mantienen bajos niveles de cobertura la situación empeora aún más en el sector rural. La gran dispersión de municipios y localidades determina que se tengan que realizar grandes esfuerzos para dotarlos de servicios a los que muchas veces, por falta de recursos económicos, no se les da mantenimiento. El organismo rector y normativo a nivel estatal no tiene actualmente ni la capacidad financiera ni de gestión suficiente para ir resolviendo los problemas. El crecimiento anárquico y desordenado en las zonas urbanas impide realizar la planeación de las obras de infraestructura y, en el medio rural, lo accidentado de la orografía hace difícil la introducción de los servicios.
En cuanto a sus aspectos administrativos y financieros, la operación de los sistemas urbanos se distingue por un factor común: ineficiencia. Ello se traduce en carencia de recursos para cubrir sus gastos de operación, su gestión se limita a operar con los pocos recursos, sin tener posibilidades de implantar mejoras para elevar sus bajísimos índices de eficiencia; además, operan administrativamente con sistemas manuales.
El organismo que opera el sistema de la Ciudad de Oaxaca, el de más importancia en tamaño en el Estado, está en una situación aún más negativa que el resto de los organismos porque no alcanza a cubrir con sus ingresos su costo de operación y tiene que recurrir al subsidio que le otorga el Gobierno para el pago de su nómina o para ejecutar algunas obras. Además, al no haber mantenimiento preventivo, las instalaciones se van deteriorando y su costo de reposición es cada vez mayor. Otro de los aspectos que afectan la captación de ingresos de los sistemas de agua urbanos, son los grandes volúmenes de agua que no se contabilizan y que inciden en su situación financiera. En el caso del sector rural, que se maneja directamente por comités designados por la comunidad, prácticamente se les deja a su suerte para que fijen sus propias cuotas para pagar los gastos de la operación de los pequeños sistemas.
| Localidades | Agua no Contabilizada (%) |
| Pochutla | 60 |
| Puerto Escondido | 73 |
| Puerto Ángel | 46 |
| Pinotepa Nacional | 67 |
| Tehuantepec | 58 |
| Ciudad Ixtepec | 47 |
| Matías Romero | 20 |
| Salina Cruz | 59 |
| Juchitan | 59 |
| Huanjuapam | 68 |
| Loma Bonita | 48 |
| Tuxtepec | 62 |
| Oaxaca de Juárez | 51 |
En suma, todos los organismos operadores de la entidad son deficitarios. No hay rentabilidad porque operan con ineficiencia en todas las áreas; la falta de recursos no les permite adoptar nueva tecnología o sistemas modernos para la administración. Las fallas más evidentes se encuentran en elevadas pérdidas de agua, físicas y comerciales; una medición del servicio poco contable; aplicación de tarifas bajo compromisos de orden político; padrones de usuarios no actualizados; rezagos importantes de usuarios morosos; falta de control presupuestal y de sistemas operativos modernos.
Las tarifas, que representan la principal fuente de ingresos de los organismos, se han determinado en forma empírica en el pasado, aplicando un porcentaje sobre la anterior: no se realizan estudios de costos del servicio de agua y el de alcantarillado generalmente no se cobra. Además, con el argumento de que la gente rechaza el aumento de tarifas, éstas han permanecido inmovilizadas desde 1991 en la Ciudad de Oaxaca y desde 1994 en los demás organismos. Esta situación es ilustrativo de la falta de capacidad de gestión, ya que se tienen que absorber costos que van en aumento y no hay posibilidad de incrementar el ingreso. Por otra parte, si no se eficientiza la operación de los servicios, se les estarían cargando al usuario los costos de la ineficiencia.
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