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LINEAMIENTOS PARA LA PREVENCION DE LA CONTAMINACION. INDUSTRIA DE FUNDICION Y TRATAMIENTO TERMICO DE METALES


Apéndice A. Evaluación de plantas de fundición y tratamiento térmico de metales: casos de estudio de plantas

    Evaluación de la minimización de residuos en la planta A
    Evaluación de la minimización de residuos en la planta B
    Evaluación de la minimización de residuos en la planta C

En 1990, el Departamento de Servicios Sanitarios (DHS) de California encargó un estudio sobre minimización de residuos, Estudio de Auditoría de Residuos: Industria de Trabajo Térmico en Metales, que incluyó la evaluación de una fundición de metales no ferrosos, una planta de tratamiento térmico y una fundición de metales ferrosos. Los objetivos del estudio fueron:

Los resultados de estas evaluaciones de reducción de residuos brindan valiosa información sobre el potencial para incor-orar tecnología de residuos en las operaciones de fundición y tratamiento térmico de metales. Este apéndice presenta resúmenes de los resultados de las evaluaciones realizadas por el DHS de California en las tres instalaciones.

Los resúmenes presentados están en gran medida sin editar y no deben ser tomados como recomendaciones de la USEPA; ellos sólo son suministrados como ejemplos. Además, el enfoque en California incluía más que las alternativas de reducción de residuos; también incluía alternativas de tratamiento que tendrían como resultado una reducción en el volumen de lodo y aguas residuales. Estas recomendaciones también están incluidas en los resúmenes presentados a continuación.

Se puede solicitar las evaluaciones originales a:

Mr. Benjami Fries
California Department of Toxic Substances Control
714/744 P Street
Sacramento, CA 94234-7320
(916)324-1807


Evaluación de la minimización de residuos en la planta A

    Descripción del proceso
    Residuos de fundición
    Prácticas actuales de minimización
    Alternativas futuras para la reducción de residuos

La planta A es una fundición de bronce (SIC 3432) que fabrica accesorios de plomería de bronce. La fundición se construyó en 1971. Los insumos de cobre, plomo, estaño y zinc para las operaciones de fabricación de bronce provienen principalmente de radiadores de automóviles reciclados.


Descripción del proceso

La fundición fabrica 10 a 12 millones de libras al año de accesorios de plomería de bronce. Se usa una aleación de "bronce al plomo semi-rojo", consistente en 79% de cobre, 12% de zinc, 7% de plomo y 2% de estaño. 80% de la materia prima nueva proviene de radiadores usados; el resto proviene de lingotes hechos en México. Estos lingotes con frecuencia no cumplen con las especificaciones, pero se compran para mantener disponible una fuente alternativa de materias primas.

Se usan hornos de inducción tipo canal en la fundición. Cada horno es calentado hasta 1149oC. Existen dos líneas de hornos, pero actualmente sólo está en funcionamiento una. Cada línea consiste de tres hornos de fundición de 450 kw con una capacidad de 10,000 lb dispuestos en paralelo, los cuales alimentan a un horno de retención de 450 kw con una capacidad de 30,000 lb. La función del horno de retención, además de almacenar el metal fundido hasta que esté listo para ser vaciado, es ayudar a homogenizarlo. El producto del horno de retención va a un horno de colada de 17,000 lb, que está equipado con inductores de 50 kw y 200 kw. El horno de colada es un recipiente sellado con una presión de aire positiva que se usa para impulsar el metal fundido del horno al molde. El metal fundido es vaciado en moldes de arena de sílice sobre una faja transportadora de moldes en movimiento. Las colada está en el rango de 15 a 25 lb, dependiendo del tipo de piezas fabricadas. El tiempo de enfriamiento es 18 minutos.

Los moldes usan arenas de sílice finas (#130). Las arenas son traídas desde canteras en Nevada por tren. La arena inicialmente es blanca, pero desarrolla un color negro debido a las altas temperaturas de operación. Durante la fabricación de los moldes se añade arcilla, harina de maíz y polvo de madera.

Para los machos del molde se utilizan arenas gruesas (#55 y #100). Se requiere arena gruesa para permitir que el gas escape. Se añade aceite de linaza como aglutinante, kerosene para evitar que el macho se pegue al metal y harina de maíz para dar resistencia al macho antes de que sea horneado.


Residuos de la fundición

Los residuos peligrosos de las operaciones de la fundición incluyen:


Prácticas actuales de minimización de residuos

    Escoria sin procesar
    Arena de fundición
    Residuos de metal de la colada
    Residuos del barrido del piso
    Humos de los hornos
    Residuos de cámaras de bolsas no incluidas en hornos
    Polvo emitido al aire por las operaciones de moldeo
    Control de la materias primas

La mayoría de esfuerzos realizados para reducir los residuos se centran en la recuperación de metal y arena. Si bien muchas fundiciones hacen esto en alguna medida, los esfuerzos de la Planta A en las diferentes etapas superan los niveles promedio. La Planta A es una fundición con alto nivel de producción que, para mantenerse rentable, debe generar tan pocos residuos metálicos como sea posible. Debido a las medidas de protección y los consiguientes costos de manejo de residuos, la Planta A también lo ha estado haciendo crecientes esfuerzos en los últimos años para reducir la magnitud de sus residuos. A continuación se documentan sus prácticas en este aspecto.

Escoria sin procesar

La escoria sin procesas proveniente de los hornos es peligrosa debido a los metales que contiene. Después de su solidificación, se la envía a un molino de bolas que utiliza bolas de acero dispuestas en cascada para triturar los trozos de escoria. Luego se la envía a través de un tamiz de malla 8 (8 cables por pulgada). Los granos de metal de mayor tamaño, que quedan atrapados en el tamiz, son devueltos al horno para volver a ser fundidos. Los granos de menor tamaño, consistentes de metal y escoria pasan a un tamiz de malla 20. Nuevamente, el metal que queda atrapado regresa para ser fundido, mientras que los granos de menor tamaño pasan a un tamiz de malla 40. El metal que queda atrapado por este tamiz no es fácil de ser fundido nuevamente. Las finas partículas de metal con capas de óxido en su superficie tienden a flotar sobre la escoria fundida en el horno y no se funden. Debido a esto, el metal que queda atrapado en este tamiz es enviado fuera de la planta a una compañía de recuperación de metales.

El metal que pasa a través de este tamiz de malla 40 es denominado "polvo de escoria" y es enviado a una fundición en otro lugar. El metal extraído durante la fusión es convertido en lingotes, los cuales son devueltos a la fundición.

Arena de fundición

Las arenas de fundición pasan por una serie de operaciones de separación para recuperar tanto arena como metal. Una serie de tamices dejan pasar sólo las arenas finas que son adecuadas para reciclarlas y enviarlas nuevamente a las operaciones de moldeo. Los residuos de mayor tamaño son denominados "residuos de machos" y consisten de trozos y granos de arena gruesa, así como metal. Estos residuos pasan por tamices vibratorios. Los residuos que no pasan son enviados a un molino de bolas que tritura los trozos de arena y luego a un tamiz de malla 8. El "metal del molino de bolas" que no pasa es enviado a un separador magnético. Allí se separa cualquier material ferroso presente, que es enviado a una empresa de recuperación. Los residuos no ferrosos son vueltos a fundir en el horno.

Los residuos que pasan por el tamiz de malla 8 van a un tamiz de malla 20. El metal del molino de bolas que no pasa es vuelto a fundir. Hasta hace poco, el "polvo" que pasaba era categorizado como residuo peligroso o no peligroso según su contenido de metal. Actualmente, debido a las nuevas restricciones para la disposición en tierra, todo el polvo es tratado como residuo peligroso y es enviado a una instalación de tratamiento, almacenamiento y disposición para su estabilización y disposición en un relleno sanitario. Este servicio cuesta US$300 por tonelada de residuo. La Planta A genera 3,000 toneladas anuales de polvo de arena de fundición.

Residuos de metal de la colada

Más de la mitad del metal vaciado en un molde no constituye parte útil de la pieza fundida y debe ser separado de la pieza y vuelto a fundir. Por ejemplo, el canal hecho de arena que permite que el metal ingrese al molde se llena con metal que no es en sí mismo parte de la pieza. La parte superior de este canal rellenado es cónico y se le denomina mazarota. Debajo hay un canal cilíndrico rellenado llamado cabeza de alimentación. Debajo de la cabeza de alimentación hay otras piezas de metal extrañas llamadas piqueras y bebederos. El término "bebedero" también se utiliza genéricamente para referirse a todas las partes de la pieza fundida que no son útiles.

La mayoría del material de los bebederos se desprende de la pieza fundida durante el desmoldeo y es separado en la "faja transportadora de clasificación" por personal de la planta para ser enviado nuevamente al horno. Las piezas fundidas son enviadas a un gabinete en donde se limpia la superficie de las piezas usando chorros de acero. Después de esto, se inspeccionan las piezas. Las piezas rechazadas que no cumplen con las especificaciones de la planta son enviadas a una inspección secundaria para determinar la razón de esto. Dicha información es comunicada al capataz de línea, para que encuentre métodos para reducir el número de piezas rechazadas en el futuro. Este segundo nivel de inspección no es típico de la mayoría de plantas y es una parte importante del programa de minimización de residuos de la Planta A. Si bien la mayoría del metal de una pieza rechazada puede ser reciclado, parte del metal y de la arena van a parar como residuos.

Las piezas adecuadas son enviadas al cuarto de corte y esmerilado, donde se retira el metal superfluo y se le envía al horno. Luego las piezas fundidas pasan por una limpieza a chorro y posteriormente al taller de pulido para una limpieza adicional. Los operadores inspeccionan las piezas a medida que se trabaja en ellas. Las piezas defectuosas que no se detectaron en las inspecciones previas son enviadas al horno. Los operadores del taller de maquinado también examinan las piezas fundidas y envían las piezas defectuosas, junto con las virutas y los finos, al horno. Las piezas fundidas que pasan estas inspecciones van al taller de enchapado para un revestimiento superficial. Las piezas reciben otra inspección por los operadores que las manipulan. Las piezas rechazadas debido a un enchapado defectuoso son limpiadas y enchapadas nuevamente. Si el defecto está en la pieza misma, se la envía al horno. Finalmente, las piezas fundidas son enviadas al departamento de ensamblado. Incluso en esta etapa se id entifican algunas piezas defectuosas y se las envía de regreso al horno o al departamento de enchapado.

Residuos del barrido del piso

Los residuos metálicos acumulados al barrer el piso del área de hornos son enviados de regreso a los hornos para volverlos a fundir. Los métodos de recuperación de metales descritos anteriormente reducen significativamente los residuos de la planta y sus costos de operación. El beneficio financiero del reciclaje interno de metales ha demostrado ser aproximadamente tres veces mayor que el de enviar el metal a una empresa de recuperación externa.

Humos de los hornos

Los humos ricos en óxido de zinc provenientes del metal fundido en los hornos se recolectan en las cámaras de bolsas. La fundición tiene dos cámaras de bolsas de 63,000 CFM (una para cada línea de hornos), aunque sólo una ha estado en uso en los últimos años. Si bien el volumen de ventas se ha elevado, la cantidad de metal alimentado a los hornos se ha reducido como resultado de una mayor eficiencia de los procesos. Cada cámara de bolsas contiene 6 secciones de bolsas, que son sacudidas periódicamente. El polvo de las bolsas es recolectado en sacos de fibra de vidrio y es vendido a una fábrica de fertilizantes. Esta compañía hace reaccionar la fracción de zinc en el polvo con ácido sulfúrico para producir sulfato de zinc. El sulfato de zinc se usa como una aditivo para los fertilizantes de los árboles de almendras.

Residuos de cámaras de bolsas que no están en hornos

La Planta A tiene otros residuos de cámaras de bolsas aparte de los humos de hornos. El polvo emitido al aire por las máquinas de limpieza a chorro es atrapado en una cámara de bolsas de 20,000 CFM y luego es enviado para su disposición como residuo peligroso. El polvo de las operaciones de corte y esmerilado tiene una alto contenido de metal y es vuelto a fundir. Como se señaló anteriormente, las partículas pequeñas no se funden fácilmente si sus superficies están oxidadas. Sin embargo, el polvo del departamento de corte y esmerilado no está oxidado, por lo que puede ser enviado a los hornos.

El polvo en el aire proveniente de la fabricación de machos es recolectado en una cámara de bolsas de 3,500 CFM, mientas que el polvo de los silos de almacenamiento de arena es atrapado en una pequeña cámara de bolsas de 600 CFM. Estos polvos, que eran originalmente arena limpia, son enviados a rellenos sanitarios para su disposición como residuos no peligrosos.

Polvo emitido al aire por las operaciones de moldeo

El polvo emitido al aire por las operaciones de moldeo es potencialmente peligroso debido a su contenido de metal y debido a las regulaciones sobre el total de partículas suspendidas (TPS) según la Ley de Aire Limpio. El polvo en el aire proveniente de los moldes de arena es recolectado por otros sistema de control de emisiones al aire -un "hidrofiltro" que incluye un depurador húmedo y separadores de ciclón. El aire cargado de polvo es pasado por rodillos Venturi y pasa al depurador. El aire limpio es desfogado después de pasar a través de paletas extractoras de neblina. Los líquidos pasan a un tanque de sedimentación, donde se sedimenta el "lodo" (con la ayuda de polielectrolictos) y se le retira a través de un sistema de fajas transportadoras denominado un "arrastrador de lodos" en el fondo del tanque. La faja transportadora lleva el lodo de manera ascendente fuera del tanque y luego lo vierte en una tolva. El lodo es reutilizado para fabricar moldes. El agua limpia del tanque de sedimentación regresa al lavador de gas.

Control de las materias primas

Se han tomado estrictas medidas para impedir que se introduzca aluminio en los flujos del proceso. Por ejemplo, las latas de bebidas gaseosas están prohibidas en el área de la fundición. Esto debido a que un contenido de 0.0001% de aluminio "envenenará" el bronce y causará fugas en los accesorios fabricados con dicho bronce.


Alternativas futuras para la reducción de residuos

    Recuperación térmica de arena
    Eliminación de tóxicos de los finos

La Planta A ha estado pagando altos costos de manejo de residuos por sus residuos de arena, especialmente desde la entrada en vigencia de las restricciones sobre la disposición en tierra de residuos peligrosos. La Planta A genera 3,000 tonelada anuales de residuos de arena. Hasta que las regulaciones mencionadas entraran en vigencia, 1,000 toneladas eran consideradas peligrosas y su disposición se hacía en la planta de tratamiento, almacenamiento y disposición a un costo de US$220 la tonelada o US$200.00 al año. El resto era dispuesto en un relleno sanitario al costo de $50 la tonelada o $100,000 al año. Estos costos cubren transporte, disposición e impuestos.

Desde la entrada en vigencia de las restricciones, la totalidad de las 3,000 toneladas anuales de residuos son tratadas como residuos peligrosos y se las envía a la planta de tratamiento, almacenamiento y disposición. Se requiere la fijación del contenido de metal antes de la disposición en el relleno, lo que lleva el costo total de manejo de residuos a $300 la tonelada o $900,000 anualmente.

Para reducir estos costos, la Planta A está examinando opciones de remoción de tóxicos y recuperación de la arena que espera implementar en el transcurso de un año. A continuación se describen dichas opciones.

Recuperación térmica de arena

La Planta A planea instalar un horno de recuperación termo-calcinante con una temperatura de 927oC, al cual se echarán todos los residuos de arena generados en la planta. El horno quemará los contaminantes orgánicos presentes en las arenas durante un ciclo de dos horas. Luego la arena será transferida a un depurador neumático que utiliza una corriente de aire a alta velocidad para golpear la arena contra una placa. Esta operación ayuda a separar los finos que no pueden ser reciclados de la parte reutilizable de la arena. El proceso de separación se completará en un lavador de gas de ciclón. Se espera recuperar un 80% de los residuos de arena para reutilizarlos en la fabricación de moldes y machos. Los finos, compuestos por pedazos fragmentados de arena y arcilla, así como por una fracción metálica, comprenden el otro 20% de los residuos.

El costo de esta opción es US$600,000. La planta A ya ha solicitado un permiso de operación.

Eliminación de tóxicos de los finos

La Planta A está examinando dos sistemas para la remoción de tóxicos de los finos. El primero es un proceso térmico desarrollado por Ceramic Bonding Inc. de Mountain View, California. Este implica la mezcla de finos con una material arcilloso de silicato de alúmina y la combustión de la mezcla a aproximadamente 1093oC. Se produce un material cerámico en el cual los metales peligrosos están física y químicamente unidos a la matriz de silicato de alúmina.

El material ha demostrado excelente resistencia a la lixiviación ácida, incluso en condiciones extremas de pH. El material cerámico puede ser dispuesto como residuo no peligroso en un relleno sanitario o puede ser comercializado como agregado ligero para construcción. La adecuación de este material para la construcción debe investigarse de manera apropiada. Como relleno, puede ser resistente a la lixiviación, según las pruebas mencionadas. Sin embargo, como agregado para el concreto, la abrasión existente durante la preparación de mezclas listas puede romper la superficie de partículas de cerámicas que impide la lixiviación. Además, pueden existir otros procesos desconocidos.

La Planta A también está examinando un proceso de fijación a temperatura ambiente que emplea una mezcla de cemento y silicatos. Este proceso también ha mostrado buenos resultados en las pruebas de resistencia a la lixiviación ácida. Ambos sistemas son excepcionales en la medida que parecen fijar confiablemente el cobre en la arena, lo que muchos otros métodos no pueden hacer. El período de recuperación de la inversión para la combinación del sistema de recuperación térmica de arena y de remoción de tóxicos parece ser aproximadamente de un año

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Actualizado el 21/Mar/97. Comentarios al Webmaster
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