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LINEAMIENTOS PARA LA PREVENCION DE LA CONTAMINACION. INDUSTRIA DE FUNDICION Y TRATAMIENTO TERMICO DE METALES


Industria de fundición de metales

    Descripción del proceso
    Descripción de los residuos

El tamaño de las empresas dedicadas a la fundición de metales va desde pequeños talleres hasta grandes plantas manufactureras que producen miles de toneladas de piezas fundidas cada día. La generación de residuos está directamente relacionada con el tipo de material usado (hierro fundido, acero, bronce o aluminio) y depende del tipo de moldes y machos usados, así como de la tecnología empleada. Los residuos de las operaciones de fundición en arena son inherentemente mayores que los de operaciones con moldes permanentes o matrices. Por lo tanto, esta guía se centra en las fundiciones en arena. El cuadro 1 presenta los residuos generados como resultado de los procesos de fundición de metales.


Descripción del proceso

    Elaboración de moldes y machos
    Fusión
    Colada
    Limpieza
    Revestimiento

El proceso de fundición en arena (Figura 2) empieza con la elaboración del patrón. Un patrón es un modelo especialmente hecho de un componente que va a ser producido. Se coloca arena alrededor del patrón para hacer un molde. Los moldes generalmente se elaborar en dos mitades de tal manera que el patrón pueda ser retirado fácilmente. Cuando se vuelven a ensamblar las dos mitades, queda una cavidad dentro del molde con la forma del patrón.

Los machos se hacen de arena y un aglomerante; deben ser lo suficientemente resistentes para insertarlos en un molde. Los machos dan forma a las superficies interiores de una pieza moldeada que no pueden ser formadas por la superficie de la cavidad del molde. El fabricante de patrones entrega cajas de machos que son llenadas con arena especialmente aglomerada para producir machos con dimensiones precisas. Los machos se colocan en el molde y éste se cierra. A continuación, se vierte metal fundido en la cavidad del molde y se le deja solidificarse dentro del espacio definido por el molde de arena y los machos.

Elaboración de moldes y machos

Los moldes usados en la fundición en arena consisten de un material particularmente refractario (arena) aglomerado de tal manera que mantenga su forma durante la colada. El tipo más común de elaboración de moldes es con arena verde. La arena verde normalmente está compuesta de arena, arcilla, material carbonoso y agua. La arena constituye el 85 a 95% de la mezcla de arena verde. Con frecuencia, la arena es sílice, pero también se usa olivino y zircón. Aproximadamente 4 a 10% de la mezcla es arcilla.

La arcilla actúa como aglomerante, suministrando resistencia y plasticidad. Los materiales carbonosos pueden constituir hasta un 2 a 10% de la mezcla de arena verde. Estos se añaden al molde para suministrar una atmósfera reductora y una película de gas durante la colada con el fin de evitar la oxidación del metal. Algunos de los materiales más carbonosos incluyen el carbón de mar (un carbón bituminoso finamente molido) y productos de petróleo. Puede añadirse otros materiales carbonosos como cereal (molido con almidón) y celulosa (harina de madera) para controlar los defectos por la expansión de la arena. El agua activa la aglomeración de la arcilla y generalmente se la agrega en porcentajes pequeños (2 a 5%).

Las arenas de los machos consisten de mezclas de arena con pequeños porcentajes de aglomerante, se utilizan para producir las cavidades internas de una pieza fundida. Los machos deben ser resistentes, duros y colapsables. Con frecuencia, los machos deben ser retirados de una pieza fundida a través de un pequeño orificio y, por lo tanto, la arena debe colapsar después de que la pieza fundida se solidifica.

La arena del macho generalmente es sílice. También se usa olivino o zircón cuando las especificaciones requieren arenas para macho con mayor punto de fusión o mayor densidad. Los materiales aglomerantes que mantienen unidos los granos de arena varían considerablemente en su composición y en sus propiedades de aglomeración. Son comunes los aglomerantes de aceite y los sintéticos. Los aglomerantes de aceite son combinaciones de aceite vegetal o animal y petroquímicos. Los aglomerantes típicos de resina sintética incluyen resinas fenólicas, de fenol-formaldehido, formaldehido de úrea, formaldehido de úrea/alcohol furfurílico, isocianato fenólico e isocianato alquídico.

Frecuentemente se usan aglomerantes de resinas químicas para los machos de fundición y en menor medida para moldes de fundición. Los aglomerantes químicos brindan una mayor productividad, un mejor control de las dimensiones y una mejor calidad de la superficie de la pieza fundida. Existe una amplia variedad de aglomerantes, entre ellos:

  • Aglomerantes sin cocción catalizados con ácido de furano. El alcohol furfurílico es el insumo básico. Los aglomerantes pueden ser modificados con urea, formaldehido o fenol. Los ácidos fosfórico o sulfónico se utilizan como catalizadores. El porcentaje de resina varía entre 0.9 y 2.0% en base al peso de la arena.
  • Los niveles de catalizadores ácidos varía entre 20 a 50% del peso del aglomerante.

  • Aglomerantes sin cocción catalizados con ácido fenólico. Estos se forman en una reacción de condensación de fenol/formaldehido. Como catalizadores se utilizan ácidos sulfónicos fuertes.

  • Aglomerantes fenólicos alcalinos sin cocción curados con éster. Se forman con un sistema de aglomerantes de dos partes consistente de una resina fenólica alcalina soluble en agua y co-reactantes de éster líquidos. Generalmente se utiliza 1.5 a 2.0% de aglomerante respecto al peso de la arena y 20 a 25% de co-reactante respecto a la resina para revestir la arena de sílice lavada y secada en las operaciones de elaboración de machos y moldes.

  • Aglomerantes sin cocción catalizados con éster/silicato. Se utiliza un aglomerante de silicato de sodio y un éster orgánico líquido (diacetato y triacetato de glicerol o diacetato de glicerol etilénico) que unciona como agente endurecedor. También se puede catalizar con CO2.

  • Resinas sin cocción de uretano oleaginoso. Estas resinas consisten de una resina alquídica de tipo oleaginoso, un catalizador líquido de metal/amina y un diisocianato metílico polimérico.

  • Aglomerante sin cocción de uretano fenólico (PUN).

  • Sistema poliol-isocianato (principalmente para fundiciones de aluminio, magnesio y otras alea- ciones ligeras). Los aglomerantes no ferrosos son similares al sistema PUN que consisten de una Parte I (una resina de formaldehido fenólico disuelta en una mezcla especial de solventes), una Parte II (un isocianato polimérico de tipo MDI en solventes) y una Parte III (un catalizador de amina).

  • Aglomerante sin cocción de fosfosfato de aluminio. Este aglomerante consiste de un aglomerante de fosfato de aluminio ácido, soluble en agua y un endurecedor de óxido metálico en polvo de flujo libre.

  • Aglomerantes para moldes de cáscara. Se utilizan resinas Novolac de formaldehido fenólico y lubricante (estereato de calcio en la cantidad de 4 a 6% del peso de la resina) como agente de entrecruzamiento.

  • Aglomerantes de caja caliente. Las resinas se clasifican como tipos furánico o fenólico. Las de tipo furánico contienen alcohol furfurílico, las de tipo fenólico se basan en fenol y las de tipo furánico modificado tiene ambas. Se utilizan catalizadores tanto de cloruro como de nitrato. Los aglomerantes contienen úrea y formaldehido.

  • Aglomerante de caja tibia. Consisten de una resina de alcohol furfurílico que ha sido formulada con un contenido de nitrógeno inferior al 2.5%. Como catalizadores se usan sales de cobre de ácidos sulfónicos aromáticos en una solución acuosa de metanol.
  • Las fundiciones de precisión con frecuencia usan el proceso de fundición a la cera perdida para hacer los moldes. En este proceso, los moldes se hacen construyendo una cáscara compuesta de capas alternativas de suspensiones refractarias y estucos, como sílice fundida, alrededor de un patrón de cera. Las cáscaras de cerámica se colocan al fuego para remover el patrón de cera y precalentar las cáscaras para la colada.

    Otro proceso de elaboración de moldes en arena que está encontrando aceptación comercial utiliza un patrón de espuma de poliestireno embutido en arena tradicional suelta sin aglomerante. El patrón de espuma dejado en el molde de arena es descompuesto por el metal fundido, por lo tanto el proceso es llamado "moldeo con patrón evaporante" o "proceso de espuma perdida".

    Fusión

    Los procesos de fundición comienzan con la fusión del metal para verterlo en los moldes. Para fundir el metal se utilizan hornos de manga, eléctricos, de arco, de inducción, de solera (de reverberación) y de crisol.

    El horno de manga (patentado en 1749) es el tipo de horno más antiguo usando en la industria de la fundición y todavía se usa para producir hierro fundido. Es un horno de cuba cilíndrica fija, en el cual se cargan por la parte superior capas alternadas de chatarra y ferroaleaciones, junto con coque y piedra caliza o dolomita. El metal es fundido mediante contacto directo con un flujo a contracorriente de gases calientes provenientes de la combustión del coque. El metal fundido se acumula en el pozo donde es descargado mediante recolecciones intermitentes o mediante un flujo continuo. Los hornos de manga convencionales están revestidos con material refractario para proteger a la cáscara de la abrasión, el calor y la oxidación. El espesor del revestimiento va de 4.5 a 12 pulgadas. El revestimiento usado más comúnmente es arcilla, ladrillos o bloques refractarios. A medida que el calor aumenta, el revestimiento refractario en la zona de fusión se fluidifica por la alta temperatura y la atmósfera oxidante y se convierte en parte de la escoria del horno.

    Un horno de manga generalmente está equipado con un sistema de control de emisiones . Los dos tipos más comunes de recolección de emisiones son los lavadores húmedos de gas de alta energía y la cámara de bolsas seca. Como combustible se utiliza coque de alta calidad para fundición. La cantidad de coque en la carga generalmente está dentro del rango de 8 a 16% de la carga de metal. La combustión del coque se intensifica suministrando aire enriquecido con oxígeno a través de toberas.

    Los hornos eléctricos son usados principalmente por grandes fundiciones y plantas siderúrgicas. Se suministra calor mediante un arco eléctrico formado en base a tres electrodos de carbón o grafito. El horno es revestido con refractarios que se deterioran durante el proceso de fusión, lo que genera escoria. Se forman capas de escoria protectora en el horno mediante la adición intencional de sílice y cal. Puede añadirse fundentes como fluoruro de calcio para hacer que la escoria sea más fluida y más fácil de retirar. La escoria protege al metal derretido del aire y extrae ciertas impurezas. La escoria retirada puede ser peligrosa, dependiendo de las aleaciones que se han fundido.

    Se añaden a la carga del horno residuos de metal, devoluciones de los talleres (como tubos verticales, puertas y escoria de fundición), escoria rica en carbono y cal o piedra caliza. El equipo de recolección de polvo y humos controla las emisiones al aire del horno de arco eléctrico.

    Los hornos de inducción se han convertido gradualmente en los hornos más usados para la fundición de hierro y, crecientemente, para aleaciones no ferrosas. Estos hornos tienen un excelente control metalúrgico y están relati- vamente libres de contaminación. Los hornos de inducción están disponibles en capacidades que van desde unas cuantas libras hasta 75 toneladas. Los hornos de inducción sin núcleo tienen una capacidad típica de 5 toneladas a 10 toneladas. En un horno sin núcleo, el crisol está completamente rodeado por una bobina de cobre refrigerada con agua. En los hornos de canal, la bobina rodea a un inductor. Algunas unidades de canal grandes tienen capacidades por encima de las 200 toneladas. Los hornos de inducción de canal se usan comúnmente como hornos de conservación.

    Los hornos de inducción son hornos eléctricos de corriente alterna. El conductor principal es una bobina, que genera una corriente secundaria mediante inducción electromagnética. La sílice (SiO2), que está clasificada como un ácido, la alúmina (Al2O3), clasificada como neutra y la magnesia (MgO), clasificada como material básico, se usan generalmente como refractarios. La sílice se usa frecuentemente en la fundición de hierro debido a su bajo costo y porque no reacciona fácilmente con la escoria ácida producida cuando se funde hierro con alto contenido de silicio.

    Los hornos de reverbero y de crisol son usados ampliamente para la fundición en lotes de metales no ferrosos como aluminio, cobre, zinc y magnesio. En un horno de crisol, el metal fundido es mantenido en una estructura con forma de marmita (crisol). Los calentadores eléctricos o a combustible fuera de esta estructura generan el calor que pasa a través de ella hasta el metal fundido. En muchas operaciones de fundición de metal, se acumula escoria en el revestimiento de la superficie metálica, mientras que en el fondo se acumulan lodo pesado no fundido. Ambos reducen la vida útil del crisol y deben ser retirados para ser reciclados o tratados como residuos.

    Colada

    Una vez que el metal fundido ha sido tratado para conseguir las propiedades deseadas, es transferido al área de colada en cucharas revestidas con refractarios. Se retira la escoria de la superficie del baño y se vierte el metal en moldes. Cuando el metal vertido se ha solidificado y enfriado, se saca la pieza fundida fuera del molde y se retiran los tubos verticales y las puertas. Los humos provenientes del metal en el área de colada normalmente son extraídos hacia un dispositivo de recolección de polvo , como una cámara de bolsas.

    Limpieza

    Después del enfriamiento, se retiran los tubos verticales y los burletes de la pieza fundida utilizando sierras de banda, discos de corte abrasivos o dispositivos de corte con arco. La rebaba en la junta se retira con cinceladores. El contorneado de las áreas de corte y de la junta se hace con esmeriladora. La pieza fundida puede ser reparada mediante soldadura para eliminar defectos.

    Después de la limpieza mecánica, la pieza fundida es limpiada a chorro para retirar la arena, rebabas metálicas u óxido. En la limpieza a chorro, se lanzan a alta velocidad partículas abrasivas, generalmente perdigones o arenisca de acero, sobre la superficie de la pieza fundida para retirar los contaminantes presentes en la superficie. En el caso de piezas de aluminio, el proceso brinda un acabado cosmético uniforme, además de limpiar la pieza de trabajo.

    Para limpiar piezas de fierro, generalmente se usa perdigones de acero y algunas veces una combinación de perdi- gones y arenisca. En el pasado, se usaba abrasivos maleables y de arenisca de hierro templado. Las piezas de aluminio generalmente son limpiadas con chorro de arena usando arena resistente a la abrasión o escoria chancada.

    Los componentes de las piezas fundidas que requieren características superficiales especiales (como resistencia al deterioro o una apariencia atractiva) pueden ser revestidos. Las operaciones de limpieza química y revestimiento pueden realizarse en la fundición, pero con frecuencia son realizadas fuera, en firmas especializas en operaciones de revestimiento. El prerequisito más importante de cualquier proceso de revestimiento es la limpieza de la superficie. La elección del proceso de limpieza depende no sólo del tipo de suciedad que tiene que ser removida sino también de las características de la cubierta que se va aplicar; generalmente, las operaciones de revestimiento incluyen el electroenchapado, el revestimiento duro, la inmersión en caliente, el rociado térmico, la difusión, la conversión, el enlozado y el revestimiento con resina orgánica seca o fundida. El proceso de limpieza debe dejar la superficie en una condición que sea compatible con el proceso de revestimiento. Por ejemplo, si una pieza fundida va a ser tratada con fosfato y luego pintada, todo el aceite y las escamas de óxido deben ser retirados porque inhiben un buen fosfatado. Si las piezas van a ser tratadas térmicamente antes de ser revestidas, la elección de las condiciones de tratamiento térmico pueden influir en las propiedades del revestimiento, particularmente un revestimiento de conversión o metálico. En la mayoría de casos, las piezas deben ser tratadas térmicamente en una atmósfera que no sea oxidante.

    Los baños de sales fundidas, los ácidos limpiadores, las soluciones alcalinas, los solventes orgánicos y los emulsificadores son los materiales básicos usados en las operaciones de limpieza. Los baños de sales fundidas pueden usarse para limpiar pasajes interiores complejos en las piezas fundidas. En un proceso de limpieza electrolítica, con sales fundidas, el potencial del electrodo se cambia de tal manera que el baño de sal sea alternativamente oxidante y reductor. Las escamas y el grafito son removidos fácilmente con baños reductores y oxidantes respectivamente. Los baños con sales fundidas limpian más rápidamente que otros métodos no mecánicos, pero las piezas fundidas pueden quebrarse si están todavía calientes cuando se les enjuaga para retirar los residuos de sal.

    Generalmente se limpian las piezas en un baño ácido antes del revestimiento por inmersión en caliente o del electroenchapado. Debe evitarse una limpieza excesiva porque puede formarse en la superficie una mancha de grafito. Debido a que el fierro fundido contiene silicio, también se puede formar una película de sílice en la superficie a consecuencia de un tratamiento excesivo. Se puede evitar esta película agregando ácido fluorhídrico al baño limpiador.

    La limpieza química se diferencia del decapado en que los limpiadores químicos atacan sólo a los contaminantes superficiales no al substrato de hierro. Muchos limpiadores químicos son fórmulas patentadas, pero en general son soluciones alcalinas, solventes orgánicos o emulsificantes. Los limpiadores alcalinos deben penetrar a través de los contaminantes y humedecer la superficie para ser efectivos. Los solventes orgánicos comúnmente usados en el pasado (nafta, benceno, metanol, tolueno y tetracloruro de carbono) han sido reemplazados en gran medida por solventes clorados, como los usados para el desengrasado a vapor. Los solventes remueven eficazmente los lubricantes, aceites de corte y refrigerantes, pero son ineficaces contra los óxidos y las sales. Los emulsificantes son solventes combinados con surfactantes: dispersan los contaminantes y sólidos mediante la emulsificación. Los limpiadores por emulsión son más eficaces contra aceites pesados, grasas, lodos y sólidos atrapados en películas de hidrocarburos. Son relativamente ineficaces contra sólidos adherentes, como el caso de las escamas de óxido.

    Después de una limpieza húmeda, se usa un enjuague alcalino para limpiar la pieza fundida y evitar el herrumbre a corto plazo. A continuación se puede realizar un tratamiento con aceites minerales, solventes combinados con inhibidores y formadores de películas, emulsiones de revestimientos a base de petróleo y agua, así como ceras.

    Revestimiento

    Las piezas fundidas son revestidas usando soluciones de enchapado, baños de metales fundidos, aleaciones, metales en polvo, metales volatilizados o sales de metales, revestimientos de fosfatos, porcelana y revestimiento orgánicos.


    Descripción de los residuos

      Arena usada
      Residuos de fundición a la cera perdida
      Residuos de limpieza
      Residuos del recolector de polvo y del lavador de gas
      Residuos de escoria
      Residuos diversos

    Las piezas fabricadas por fundiciones usualmente generan los siguientes residuos:

  • Arena proveniente de las operaciones de fabricación de los moldes y machos así como arena usada en los machos y no retornada al sistema (residuos del barrido de pisos, residuos de machos)
  • Cáscaras y ceras de fundición a la cera perdida
  • Residuos del cuarto de limpieza
  • Residuos del recolector de polvo y del lavador de gas
  • Escoria
  • Residuos diversos
  • Arena usada

    La mayoría de fundiciones reutilizan cierta porción de la arena usada para la fabricación de machos y moldes; en muchos casos, se reutiliza la mayor parte de la arena. La arena verde es reutilizada repetidamente. A medida que se reutiliza la arena, se forman acumulaciones de finos, por lo que una cierta cantidad de la arena del sistema debe ser retirada regularmente para mantener las propiedades deseadas de la arena. La arena retirada, junto con la arena perdida por fugas y durante el desmoldeo se convierte en residuos de arena. La Figura 3 ilustra las fuentes principales de residuos de arena.

    El polvo y el lodo generado por la arena de los moldes con frecuencia se recolectan como parte de un sistema de control de la contaminación del aire ubicado sobre los lugares donde se realizan las operaciones de moldeo y desmoldeo. También pueden existir residuos en la forma de grandes aglomeraciones que son retiradas mediante tamices del sistema de reciclaje de arena para fabricación de moldes o en la forma de arena retirada al limpiar las piezas fundidas.

    Los aglomerantes de arena de los machos se degradan parcial o completamente al ser expuestos al calor del metal fundido durante la operación de vaciado. Una vez suelta, la arena cuyo aglomerante se ha degradado completamente con frecuencia se mezcla con arena de moldeo para su reciclaje o es reciclada hacia el proceso de fabricación de machos. Los residuos de machos están conformados por arena parcialmente descompuesta, retirada durante el desmoldeo. Ellos contienen aglomerantes degradados solo parcialmente rcialmente. Los residuos de machos pueden ser aplastados y reciclados a la línea de arena para elaboración de moldes o pueden ser llevados a un relleno sanitario junto con los machos rotos o que no cumplen las especificaciones y los residuos obtenidos al barrer el cuarto de machos. Los residuos de arena de moldes y de machos representan del 66 al 88% del total de residuos generados por las fundiciones de hierro.

    Las fundiciones de bronce pueden generar residuos peligroso y contaminados con plomo, cobre, níquel y zinc, con frecuencia en elevadas concentraciones totales y extraíbles. Algunos procesos de fabricación de machos usan sustancias fuertemente ácidas para el lavado de los gases de escape del proceso de fabricación de machos. En el proceso de cura con radical libre, los aglomemerantes de epoxi-acrílico son curados usando hidroperóxido orgánico y SO2 en gas. Una unidad de lavado absorbe el SO2 gaseoso. Una solución de 5 a 10% de hidróxido de sodio a un pH de 8 a 14 neutraliza el SO2 e impide que el subproducto (sulfito de sodio) se precipite fuera de la solución. Generalmente, los lodos con pH controlado se descargan en el sistema de alcantarillado como residuos no peligrosos. De no ser adecuadamente tratados, los residuos pueden ser clasificados como residuos corrosivos peligrosos.

    Residuos de fundición a la cera perdida

    Las cáscaras de fundición a la cera perdida sólo pueden ser usadas una vez y su disposición se realiza en rellenos sanitarios como residuos no peligrosos a menos de que existan en las cáscaras condensados de metales pesados de las aleaciones. Las ceras que son retiradas de las cáscaras de fundición a la cera perdida pueden ser recicladas en las mazarotas y los burletes de cera para su reutilización o pueden ser enviadas a la línea de reciclaje de cera para su recuperación.

    Residuos de limpieza

    Los residuos de limpieza que finalmente se descargan en rellenos sanitarios incluyen ruedas de molienda usadas, perdigones usados, residuos encontrados al barrer el piso y polvo de los recolectores de polvo de la limpieza del cuarto. Estos residuos pueden ser peligrosos si contienen niveles excesivos de metales pesados tóxicos.

    Residuos del recolector de polvo y del lavador de gas

    Durante el proceso de fusión, un pequeño porcentaje de la carga se convierte en polvo o en humos recolectados por las cámaras de bolsas o por los lavadores de gas. En las fundiciones de acero, este polvo contiene diferentes cantidades de zinc, plomo, níquel, cadmio y cromo. El polvo del acero al carbono tiende a tener altos niveles de zinc y plomo como resultado del uso de escoria galvanizada, mientras que el polvo del acero inoxidable tiene altos contenidos de níquel y cromo. El polvo asociado con la producción de metal no ferroso puede contener cobre, aluminio, plomo, estaño y zinc. El polvo de acero puede ser encapsulado y descargado en un relleno sanitario autorizado, si bien con frecuencia el polvo no ferroso es enviado a un reciclador para la recuperación de metal.

    Residuos de escoria

    La escoria es una masa vidriosa, relativamente inerte, con una estructura química compleja. Esta compuesta de óxidos metálicos del proceso de fusión, refractarios fundidos, arena, cenizas de coque (si se utiliza coque) y otros materiales. La escoria puede ser acondicionada usando fundentes para facilitar su retiro del horno.

    Puede producirse escoria peligrosa en las operaciones de fusión si los materiales cargados contienen cantidades importantes de metales tóxicos como plomo, cadmio y cromo.

    Para reducir el contenido de azufre en el hierro, algunas fundiciones usan la desulfurización con carburo de calcio en la producción de hierro dúctil. La escoria generada por la desulfurización con carburo de calcio puede ser clasificada como un residuo reactivo.

    Residuos diversos

    La mayoría de fundiciones generan residuos diversos que varían grandemente en su composición, pero que constituyen sólo un pequeño porcentaje del total de residuos. Estos residuos incluyen mate- riales de soldadura, aceites residuales de montacargas y dispositivos hidráulicos, cilindros de aglomerantes vacíos y cal del lavador de gas.

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    Actualizado el 01/Abr/97. Comentarios al Webmaster
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