Por lo tanto, la pieza de mano debe ser cuidadosamente limpiada frotando con un paño con detergente y agua para remover el material adherido. Séquela y límpiela con una gasa o algodón embebido en un germicida químico como el hipoclorito de sodio o alcohol al 70%. Los equipos de ultrasonido y la jeringa triple deben ser tratados de manera similar entre paciente. Luego de la desinfección, cualquier residuo químico debe eliminarse con agua estéril o agua hervida fría.
Para evitar la posible aspersión de material infectado en la pieza de mano, deje correr y descargar agua de la pieza por espacio de 20 segundos antes de comenzar la atención del día y después de la atención de cada paciente.
Haga el mismo procedimiento con la jeringa triple y con las piezas ultrasonido.
Evite la contaminación cuando se toma la muestra y se coloca en el envase. Una vez cerrado y sellado el recipiente límpielo con desinfectante y séquelo.
Coloque los recipientes de muestras en rejillas para mantenerlos en constante posición vertical, incluso durante su traslado.
Al finalizar un tratamiento, limpie los topes y superficies que pudieran haberse contaminado con sangre o saliva, para ello agregue un chorro d hipoclorito de sodio y luego secado con papel absorbente para remover el material orgánico. Repita este procedimiento para finalmente frotar la superficie contaminada con un pedazo de gasa o algodón empapado en hipoclorito o alcohol.
Las zonas que no hayan estado protegidas como mandos, interruptores, asas de la bandeja o de la unidad, etc. y que se hayan podido contaminar deben limpiarse también primero con detergente y luego desinfectarlas con hipoclorito de sodio o alcohol.
Desinfecte el sillón dental con un paño embebido de hipoclorito de sodio o alcohol al 70% antes y después de la atención diaria. Si un paciente presentará lesiones cutáneas o capilares exudativas o micótica, se recomienda desinfectar el sillón dental inmediatamente después que se haya retirado.
La solución de hipoclorito de sodio deberá ser preparada diariamente en recipientes que no sean metálicos y de preferencia opacos (la luz lo inactiva). El hipoclorito de sodio es corrosivo para los metales, en especial para el aluminio. La concentración apropiada para la desinfección de superficies y de instrumentales contaminados es de 1 parte de lejía común en 10 partes de agua. Esta preparación debe guardarse lejos de la luz directa y del calor.
Limpie y desinfecte periódicamente las otras áreas que se tocan y que no se descontaminan entre pacientes, como son las manijas de las puertas del consultorio, de las puertas de los armarios y las asas y superficies externas de los cajones y gabinetes.
El suelo y las paredes deben ser limpiadas y desinfectados con facilidad a intervalos regulares. No coloque alfombra en la sala de trabajo.
En la sala de trabajo la ventilación deber ser adecuada para evitar la concentración de gases o aerosoles.
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